sábado, 9 de mayo de 2026

Solo el corazón responde



Solo el corazón responde

cuando la vida exige esas fuerzas
que uno saca de quién sabe dónde,
aunque a veces parezca
que al final también se cansa,
que late más despacio
como un bolero herido sonando en la madrugada.

Y entonces llega el aguacero,
o ese aire salino que trae el mar,
y me lava el rostro despacio,
como si quisiera salvarme de mí misma.
Me abre un camino seguro
hacia ese bosque tupido y espeso
que respira hondo,
que transpira una vida nueva
mientras yo intento volver a empezar.

En estos tiempos también anidan las aves.
Parecen perdidas cuando cruzan el cielo,
pero no lo están.
Ellas saben dónde posar el cansancio,
saben reconocer el tronco bueno:
fuerte, leal, seguro.
Y yo quisiera aprender de ellas,
quedarme donde el alma no tiemble,
donde la noche no duela tanto,
donde tu voz suene bajito
como un bolero antiguo
cantado en primera persona.


ehc, 2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Filme sobre la vida de Virginia Grütter, 1995.

Hoy quise volver a esa pintura, a su forma auténtica de vivir la vida. La directora Quinka Stoher decía: “Son demasiadas vidas para una sola...