Cuando baja la marea, sigo en alta mar.
Somos agua, espuma y sal.
Nos consumimos en su oleaje:
ahogarnos, volver a respirar.
El mar nos lleva y nos devuelve,
vaivén eterno sin final.
¿Cuánta agua hemos de cargar
para aprender a naufragar?
Cuando baja la marea,
aún seguimos en alta mar.
e henchoz
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